¿Viviendo en desánimo? necesitas saber esto.

Lo que estoy a punto de decirte puede tener un sabor amargo en un principio, pero podrá generar dulces frutos al final si tú así lo permites al aplicarlo en tu vida.

 

A ver, tú y yo vivimos en un mundo difícil y mientras no lo reconozcas con claridad, vivirás atrapado en tus remordimientos, culpándote de tus flaquezas y culpando a los demás por tus circunstancias.

 

 

Necesito que entiendas que más temprano que tarde te vas a cansar de la vida si pierdes el enfoque de quién es tu verdadero enemigo y cómo derrotarlo. En esta batalla contra el desánimo, la depresión, el estancamiento, el fracaso, la ansiedad, el temor, el corazón roto y demás, debes ante todo recordar que no estás sólo y que hay una salida.

 

Quiero que convengamos que la felicidad dista mucho de ser lo que nos muestran en la tele. No me voy a detener en definiciones pero sí quiero aclarar que difícilmente vas a ser feliz por el simple hecho de cumplir con alguno de los estereotipos de tus programas favoritos o por comprar alguno de esos productos “mágicos” que venden en los anuncios y te prometen felicidad.

 

El trabajo de las mentes detrás del mercadeo de las grandes marcas es justo hacer que te enfoques en ciertos elementos de ti y tu realidad para hacerte sentir incómodo, infeliz, incompleto, insatisfecho y llenar tus vacíos aunque sea temporalmente con lo que sea que te estén vendiendo. Te dan la enfermedad gratis para que compres la cura que te proponen. Ojo que no los estoy demonizando, les respeto y admiro genuinamente.

 

El punto que quiero tratar es que experimentar desánimo, depresión, ansiedad, fracaso, entre otros males del alma, no requiere de ningún esfuerzo, solo tienes que fijarte en lo rota que está tu realidad. Es súper fácil. No requiere mayor uso de energía ni de recursos mentales. Es más, te propongo que si tú dejaras tu cuerpo, tu mente y tu corazón en piloto automático, terminarías obeso, temeroso y deprimido en cuestión de poco tiempo. Quizá lo peor del piloto automático es que un día llegas a la convicción que estás solo y que no eres amado, lo cual es una cruel mentira.

 

Yo vengo a decirte que si este es tu estado, te estás perdiendo la vida. Clínicamente tus signos vitales dirán una cosa pero tú no estás experimentando la vida sino la muerte, y eso tiene que parar en este mismo momento.

 

Hoy no voy a darte una larga serie de recomendaciones, pero si vengo a recordarte que hay otra forma de pasar por esta tierra y contrario a lo crees a veces, una vida feliz sí es posible para ti.

 

Deja de vivir en piloto automático, mejor convierte al esfuerzo en un estilo de vida. Tú verdadero enemigo es “la gana”. Si vives esperando a que te den ganas de hacer las cosas mejor, nunca vas a progresar. Nada que valga la pena en este mundo va a venir a tus brazos por sí solo y mucho menos gratis. Una vida feliz y plena es consecuencia en buena medida del esfuerzo reiterado por transformarnos en la mejor versión de nosotros mismos, descubriendo la identidad que Dios diseñó para finalmente adoptarla como nuestra.

 

Atrévete a pasar un poco de incomodidad hoy, para poder disfrutar de los beneficios después. No dejes que un “no tengo ganas” dirija tu vida. Eso amigo mío es vivir con esfuerzo y vale la pena.

 

Bendiciones.

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