La gran pregunta: ¿Cómo ser feliz?

06/09/2017

 

Todas las personas quieren vivir felices, exitosas, plenas y realizadas. Hasta la fecha, no he conocido a alguien que me diga “mi sueño es ser lo más infeliz que pueda”.

 

Supongo que es exactamente lo mismo para ti que lees este artículo. Imagino que a este punto de tu vida estás convencido que quieres ser feliz y te estás esforzando para lograrlo en base a lo que tu experiencia te dice que tienes que hacer (espero).

 

Con frecuencia me encuentro con personas que están agotadas de “perseguir la felicidad” y expresan como a pesar de sus múltiples esfuerzos ese vacío interior no parece desaparecer, e incluso hay personas que con esmero han logrado cumplir sus metas pero se decepcionan al darse cuenta que cumplirlas  no parece haber hecho nada significativo por ellos.

 

En casos como estos, creo que es importante tener buenos fundamentos y es justo de lo que quiero hablarte hoy. Yo te daré apenas unos cuantos fundamentos en este blog, pero te invito a continuar leyendo esta serie de 8 artículos para que estés más preparado para ser feliz.

 

 

Fundamento 1: La felicidad no se persigue.

 

Si tu relación con la felicidad se parece a la caricatura del Coyote y el Correcaminos o a Tom y Jerry, entonces déjame decirte que lo estás haciendo mal.

 

Verás, con frecuencia las personas ponen sus expectativas de felicidad sobre metas específicas, lo cual no está del todo mal; de hecho, cumplir una meta después de tiempo y esfuerzo, te llena de tal estímulo y satisfacción, que puedo asegurarte que te sentirás feliz por un buen tiempo. El problema es cuando arruinas todo el proceso llenándote de ansiedad, angustia y desesperación. Es peor aun cuando esas sensaciones se vuelven tan constantes que casi forman parte de tu día a día.

 

Ponerte una meta como comprar un carro nuevo o una casa, no debería de ser una tortura para ti. No tiene sentido que vayas a través de un proceso de crecimiento y que la pases mal. Claro que es de esperarse que vas a tener retos, pero la ansiedad por otro lado es opcional y si no la vigilas la vas a conservar aun cuando la meta ya esté cumplida. Entonces, ¿de qué te servirá crecer si no lo puedes disfrutar? ¿De qué sirve avanzar si no te hará feliz? Debes cuidar esos niveles de ansiedad, porque como diría mi amigo Herbert Rico “La ansiedad atrae lo temido y aleja lo deseado”.

 

De aprender a hacerlo te darás cuenta que la felicidad no es algo que se persigue, sino algo que se cultiva. Es algo que llegará a ti y con fortuna se quedará contigo por más que solo unos escasos instantes. Te darás cuenta que no solo el cumplimiento de la meta te da felicidad sino también el proceso. No persigas la felicidad y mucho menos con ansiedad.

 

 

Fundamento 2: La diferencia está entre “ser” y “estar”.

 

Mi deseo para ti es que puedas gozar de una enorme cantidad de momentos alegres, pero ineludiblemente también tendrás otros tristes, amargos y dolorosos. Así es como se supone que funcione porque la alegría no es nada más que un estado de ánimo y no existe para quedarse a vivir contigo, sino para visitarte con cierta regularidad si tú se lo permites.

 

Desde ese punto de vista, no es conveniente que bases toda tu vida en los limitados momentos de alegría que experimentes, o dicho de otra forma, no deberías enfocarte en “estar feliz” sino en “ser feliz.”

Eso de ser feliz es un estilo de vida y no un simple estado; es lo que llamamos felicidad.

 

La felicidad implica tener la capacidad de disfrutar y crecer aun cuando los días no sean de color de rosa. Dicho de otra forma, una persona que “es feliz” disfruta de todos los colores que le pinta un día, mientras que una persona que vive enfocada en solo “estar feliz”, únicamente disfruta del par de colores que más le gustan.

 

Apuéstale a adoptar un estilo de vida de felicidad permanente, en lugar de perseguir miles de momentos de alegría pasajera. No es lo mismo decir “soy feliz” a “estoy feliz”. No sé tú, pero yo prefiero ser feliz.

 

 

Fundamento 3: Separar es un error, pues la vida es una sola cosa.

 

Convengamos que lo que estás buscando ya no solo es la alegría momentánea sino un estilo de vida de plenitud al que llamaremos “felicidad”. Debes saber que la felicidad no va a surgir del trabajo concentrado en una sola área de tu vida, sino de tus esfuerzos distribuidos en todas ellas.

 

Muchas personas se enfocan tanto en un área que terminan haciéndole daño a otras, separándose inevitablemente de una vida de felicidad, por ejemplo:

  • Alguien que tiene mucho dinero, pero con tan pésimas relaciones interpersonales que no puede disfrutar de su abundancia.

  • Otra con una trayectoria laboral impecable, pero a costa de una mala salud física.

  • Una persona cuyos actos son de alto impacto en la sociedad y le llenan de satisfacción, pero al tener sus bolsillos vacíos, tiene que dejar lo que le apasiona para buscar un medio de subsistencia.

¿Entiendes el punto?

 

Quiero decirte que tú puedes tener una vida feliz, pero nuevamente te digo que para eso tendrás que trabajar en múltiples áreas a la vez dándole a cada una la atención exacta que necesitan.

 

Para ello te invito a leer los artículos de las próximas 7 semanas donde abordaremos las 6 áreas de trabajo que utilizo en life coaching: Salud física y mental, trabajo, finanzas, espiritualidad, trascendencia y relaciones.

 

Incluiremos ejemplos y consejos prácticos que, si te comprometes a aplicar, podrán ayudarte a experimentar una transformación positiva. Yo quiero que seas feliz. ¿Tú quieres ser feliz? Si la respuesta es sí, no te pierdas los demás artículos.

 

Bendiciones amigos.

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