¿Cómo sé si es la persona correcta?

 

Primero te diré cómo definitivamente no lo descubrirás: siguiendo tu corazón (sentimientos).

 

Convengamos que cuando alguien dice “la persona correcta” es porque está pensando en una pareja con la que planea compartir un proyecto de vida completo y en una relación madura de crecimiento mutuo (matrimonio). No existe “la persona correcta” para una aventura superficial; esta búsqueda sólo tiene sentido si lo que pretendes es algo serio.

 

Siendo así guiar tu proceso de decisión no puede basarse en meros sentimientos sino en una serie de criterios que en su mayoría no son considerados románticos en lo absoluto. Te comparto 5 de los que considero más importantes:

 

1. Se gustan mutuamente:

No todo es cuestión de conveniencia. Deben sentirse atraídos física y psicológicamente uno por el otro. Te debe gustar su personalidad, su forma de hablar, caminar, trato con las demás personas, su forma de reír y de hacerte reír etc. Si no hay “chispa” o “química” no hay incentivo para tener una relación de pareja. Sin embargo debes considerar que este factor puede cambiar con el tiempo, convivencia y el interés mostrado por al menos una de las partes que con suerte será eventualmente correspondida. En esto debe trabajarse constantemente; hay personas que después de casarse se descuidan en continuar siendo encantadoras y trabajar en esa chispa. Esto, como todo en una buena relación, requiere de esfuerzo intencional.

 

2. Contexto socioeconómico:

Esta parte es la que menos le gusta escuchar a aquellos “enamorados”. La persona correcta debe preferentemente compartir los factores relacionados con tu contexto social y económico. Debes considerar aspectos como nacionalidad, etnia, estructura familiar (si creció con mamá y papá por ejemplo), estrato socioeconómico, posturas políticas, convicciones religiosas, nivel educativo, etc. Si no tienes un buen terreno en común en estos aspectos, estarás entrando en una relación que puede lucir hermosa en un principio y convertirse fácilmente en un infierno después. No digo que dos personas muy diferentes no puedan hacer funcionar una relación, pero lo cierto es que la tendrían muy cuesta arriba. Una relación seria prioriza la unidad antes que la diversidad. No puedes depender de la “empatía” de la otra persona que “te entiende pero no comparte”; necesitas a alguien que entienda de verdad porque viene de un contexto similar.

 

3. Visión y expectativas:

Te recomiendo leer el punto 2 varias veces porque es la base para este punto 3. Si comparten terreno en común será también más fácil que compartan una visión común. Es importante que tengan expectativas similares de la vida y una visión por la que estén dispuestos a trabajar juntos. Como dice el proverbio hebreo “¿andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”. Yo lo aprendí en carne propia cuando después de un doloroso rompimiento concluí “Ella quería viajar por el mundo, mientras yo quería salvarlo; fue ingenuo seguir juntos por dos caminos separados”. Después fui capaz de estar atento a este aspecto y no tienes idea lo hermoso que es tener a tu lado a alguien que está apuntando a la misma dirección. Es como tener un equipo de dos personas que vale por un ejército completo.

 

4. Hábitos:

La gente se define más por sus acciones que por sus buenas intenciones. Si una persona tiene hábitos de crecimiento, te ayudará a crecer; si tiene hábitos de destrucción, te destruirá. A mí me resulta increíble encontrar personas que ven los malos hábitos de sus parejas y piensan “conmigo va a cambiar” o“a mí no me va a hacer daño”. Lamento decirte que estás equivocado. Alcoholismo, compras compulsivas, trabajólico, caprichoso, etc. no se quitan por “avanzar” en una relación. Búscate a alguien cuyos hábitos te indiquen que llegará lejos: lectura, reflexión, contacto sano en familia y amigos, deporte, espiritualidad, planeación de sus finanzas, etc. Búscate a alguien con hábitos de crecimiento y no solo de entretenimiento.

 

5. Amor, puro amor:

Esta es mi parte favorita y no me alcanzará este post para extenderme tanto, pero te daré algunas ideas clave. Por encima de todo lo más valioso es el amor, no como un sentimiento sino como la constante decisión de esa persona de darse en sacrificio por tu bienestar. Cuando alguien ama sacrifica de su tiempo, sus recursos, sus deseos, se sobrepone a su propio ego, destina atención y cuidado a la otra persona porque busca su genuino bienestar. Ojo que tu bienestar no es darte siempre lo que quieres sino más bien lo que genuinamente necesitas y te conviene. Es importante que este acto de sacrificio genere en sí mismo suficiente placer como para realizarlo sin necesidad de esperar una recompensa, de lo contrario no te están amando sino endeudando. Recuerda que te amarán en la medida en que constantemente renuncien y sacrifiquen con tal de contribuir a tu bienestar.

 

Nota final: En todo lo anterior he puesto particular énfasis en los aspectos que debes observar en la otra persona para saber si es la persona correcta, sin embargo tu enfoque siempre debe estar puesto en si tú eres la persona correcta. No empieces por buscar a tu “príncipe azul” o “princesa encantadora” porque te vas a equivocar; mejor trabaja con esfuerzo por convertirte en una persona con visión, con buenos hábitos, con buena actitud, y ejercitada en amor de familia y amigos; es hasta entonces la persona correcta aparecerá porque estarás viviendo los criterios que estás buscando.

 

Recuerda que en resumidas cuentas uno atrae lo que uno es.

 

Bendiciones amigos.

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