Segundo año nuevo del año

06/07/2017

 

Enero es el mes “ideal” para plantearnos nuestras metas, para hacer una lista de propósitos que “cumpliremos todo el año” y para tomar el impulso de hacer y lograr todo; y si somos más entusiastas, esta lista la comenzamos desde diciembre y arrancamos el año con todas las ganas del mundo acompañadas de todas las energías del universo.

 

Pero, y a medio año… ¿qué?

 

¡Bienvenido julio! Ya estamos arrancando la segunda mitad del año y es el momento perfecto para paralizar un poco nuestras actividades cotidianas, ésas que nos ocupan el día a día. Paremos y reflexionemos: ¿Ya cumplí algo de lo que me propuse a inicio de año? ¿Ya logré tachar algo de esa lista? o por lo menos, ¿Ya le puse alguna marca a algo para saber que mi lista sigue viva, vigente, con intención de ser cumplida?

 

Si ya lo has hecho, ¡magnífico! Sigue así hasta que logres la lista completa. Pero si tu caso no es éste y lo único que ha ocurrido con esa lista es que la has dejado en el olvido y te ha comenzado a invadir cierta preocupación al enterarte (y reconocer) que no has hecho prácticamente nada, no te preocupes, no estás solo, a la mayoría le ocurre lo mismo (pero no por eso hay que “ser del montón”, ¿no crees?). Deja de lado el remordimiento que te produce la realidad y ponte manos a la obra. Éste es tu momento para buscar esa lista, encontrarla y ponerte al día. Examínala, quítate la vergüenza si no has logrado nada de ella y reflexiona: ¿todavía quieres eso que escribiste hace seis meses? Ésta es la oportunidad perfecta para analizarlo, definirlo y de ser necesario, reorientarlo. Puede que a estas alturas ya hayas cambiado de parecer frente a diversas situaciones y a lo mejor, ya no te motiva tanto lo que escribiste en la lista en ese tiempo, especialmente si no fuiste realista desde el inicio.

 

Así que ahora, detente, piensa y re-escribe tu lista, pero en esta ocasión teniendo en mente que tus metas anuales tienen que tener tanto propósito como tus objetivos a largo plazo en la vida. Es decir, que lo que debe haber en esa lista son pequeños pasos que te dispondrás a dar hoy, para lograr los grandes sueños que quieres ver realizados en tu futuro. Imagina que uno de tus sueños es viajar a Europa y quedarte un tiempo en Italia, sería más placentero tu viaje si conocieras su idioma, así que por supuesto que en esa lista debe estar “aprender italiano este año”. No el próximo. Éste.

 

Decídete con toda disposición a cumplir cada uno de los puntos que has enumerado. Honra a tu “yo del pasado” que comenzó a escribir eso y anima a tu “yo del presente” con sus nuevas resoluciones; sé fiel y ponte a trabajar en ellas. Deja la preocupación y pasa a la acción.

 

¿Cuándo debieras hacer todo esto? ¡YA! Ahora. Ahorita. Piensa que la vida te está dando una segunda oportunidad de planificar tu futuro y hacerlo con todo el impulso característico que puedes tomar justo a medio año. Enfócate. No tengas miedo de poner tus anhelos en papel. “Si lo puedes soñar, lo puedes hacer”, ¿te parece conocido? Lo dijo Walter Elías Disney y mira todo lo que logró.

 

Pero ojo: aquí se requiere algo más. El nuevo comienzo necesita fuerza de voluntad, compromiso, pero sobre todo, disciplina. Si ya dejaste un poco rezagadas tus metas una vez, puede que vuelvas a caer en lo mismo. Disciplínate. Crea hábitos, pero los correctos; que sean realistas y que puedas ir incorporándolos fácilmente en tu vida uno a uno. El sueño de viajar más plácidamente a Italia estaría más cerca si hoy buscas información de lugares que den clases de italiano, te anotas en uno de sus horarios y te comprometes a practicar el idioma por lo menos 3 veces a la semana. Al final, recuerda que eres la suma de lo que haces día con día.

 

Busca ayuda de ser necesario, todos requerimos orientación de vez en cuando y esto de las metas hay que tomárselo más en serio de lo que te imaginas. Haz de julio tu nueva versión de año nuevo, con metas enfocadas y encaminadas a tu gran propósito.

 

¡Ánimo! Hayas recorrido lo que hayas recorrido, ha sido bastante, pero no lo suficiente; todavía tienes mucho por hacer, alcanzar, cumplir, soñar y lograr. 

 

Y piensa, muchas otras personas podrían estar en la misma situación que tú, así que comparte el artículo, y de esta forma, todos podemos crecer juntos.

 

¡Feliz segundo año nuevo del año!

 

 

¡Bendiciones!

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