¿Disciplinado? ¿Tú?

09/08/2017

 

Yo sé que es fácil reconocer que necesitas de buenos hábitos para crecer como persona. Hábitos como el de la lectura, llevar una agenda para organizarte, ser más puntual, beber suficiente agua, etc. Sin embargo, ¡pareciera que es tan difícil ser disciplinado! Empiezas algo pero con el paso de los días no parece funcionar. ¿Te ha pasado?

 

Mi mensaje de hoy es breve: los hábitos son difíciles de adoptar cuando no tienes suficientes razones para mantenerlos.

 

Claro que leer al menos una hora diaria es un buen hábito, pero ¿qué pasa si dentro de todo, no estás convencido que sea algo que te vaya a servir tanto? En ese caso lo más lógico es que no consigas la disciplina para desarrollar el hábito y te distraigas viendo televisión o navegando en redes sociales.

 

Los hábitos y la disciplina son herramientas para nuestro crecimiento. Pero solo nos servirán si de verdad queremos crecer. Tenemos que quererlo tanto, que estemos dispuestos a sacrificar algo hoy para un mejor mañana.

 

Es como bajar de peso, quieres 20 lb menos pero también quieres esa hamburguesa triple carne y extra aderezo, ¿cuál elegirías? O como cuando quieres ahorrar para comprarte un nuevo celular, pero también quieres salir con tus amigos todos los fines de semana, ¿cuál elegirías?

 

Si quieres algo pero no estás dispuesto a sacrificarte adoptando hábitos positivos para alcanzarlo, puede que simplemente no lo quieras lo suficiente y tengas que reevaluar si estás bien orientado en tus metas.

 

La disciplina es un poco más fácil si estás decidido a sacrificar algo en el presente con tal de tener algo mejor en el futuro. ¿Te digo un secreto? Cuando empieces a saborear los cambios que esperabas, la disciplina será mucho más fácil. Simplemente no te rindas antes de saborear esos pequeños cambios que te inundarán de motivación.

 

Bendiciones amigos.

 

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